El uso de la Inteligencia Artificial ha crecido exponencialmente. La Unión Europea ha publicado el nuevo Reglamento (UE) 2024/1689 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de junio de 2024, por el que se establecen normas armonizadas en materia de inteligencia artificial y por el que se modifican varios reglamentos de la Unión.
La entrada en vigor de la mencionada norma ha generado gran interés en casi la totalidad de empresas del viejo continente, pues el 90% de todas las entidades con un mínimo de 10 trabajadores utilizan de algún modo la IA en sus operaciones. Es decir, prácticamente todas las sociedades que intervienen en el mercado europeo deben empezar a considerar la gobernanza en materia de IA como herramienta clave para dirigir su estrategia corporativa.
A nivel europeo, se determina que habrá un conjunto de organismos que legislarán y supervisarán la regulación para poder esclarecer los white spaces que se vayan generando con la propia evolución de la IA, ya que es una materia en constante crecimiento y que seguro que en el futuro va a plantear cuestiones que actualmente no se pueden ni prever.
El organismo principal será la AI Office, encargada de supervisar los modelos de IA más relevantes y de hacer cumplir las normas comunes en todos los Estados miembros. Sin embargo, la gobernanza en esta materia no se realizará únicamente por este organismo, sino que será acompañado por: (i) un panel de expertos que asesorarán sobre los modelos GPAI, (ii) la AI Board, que será la plataforma de coordinación y órgano consultivo compuesto por los representantes de los Estados miembros y, finalmente, (iii) el foro consultivo para las partes interesadas, el cual se encargará de proporcionar conocimientos técnicos a aquellos que realicen consultas.
A nivel estatal, se creó la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA), la cual ya ha sido dotada con un presidente y que se espera que sea operativa a finales de este mismo año. La supervisión de actividades en el mercado la realizará juntamente con otras autoridades que a nivel sectorial realicen la misma función en sus respectivos campos, y deberán informan a las autoridades nacionales en caso de cualquier incumplimiento en las obligaciones sobre IA.
Por otro lado, también tenemos los Organismos Notificados, entidades que cooperarán con las autoridades y realizarán conformidades, pruebas, certificaciones e inspecciones, para, por ejemplo, determinar si un sistema de alto riesgo es conforme o no con la legalidad antes de ser publicado en el mercado.
Lo cierto es que estos organismos serán claves para la correcta aplicación de las directrices del Reglamento y solo con un buen funcionamiento de la Inteligencia Artificial será posible asegurar la seguridad de todos aquellos usuarios de estos procedimientos, que cada vez están más presentes en nuestro entorno.
